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LA COFRADÍA DEL LUNES SANTO

Por Antonio J. Illanes Velasco.

La Semana Santa de Puente Genil, adquirió una nueva dimensión con la incorporación de la Cofradía Sacramental de la Santa Cena y Ntra. Sra. del Amor a los desfiles procesionales completando los días de la Semana Santa, vívidos en nuestro pueblo de manera tan especial, después de veinticinco años intensos,
pareciera que estuvo desde siempre, plenamente integrada como está y sirviendo de ejemplo y acicate a otras cofradías más antiguas que se venían manteniendo dentro de una rutina, pero con reducida ilusión. 

El viejo sueño de algunos próceres pontanenses de hondas raíces en la Puente, caso del señor D. Juan Ortega Melgar, de recuperar para la Semana Santa de Puente Genil el paso de misterio de la Santa Cena, perdido en los avatares de la Guerra Civil y que se veneraba en la antigua Ermita de la Veracruz como reflejaba la vieja cuartelera:

Jueves Santo en la tarde
Salen de la Veracruz
Jesús Preso, La Columna
La Cena y la Santa Cruz.

Tiene la misma composición que la referente al Miércoles Santo, referida a la Ermita de la Caridad y dado que el Señor de la Humildad estuvo hasta el año  890 en la citada Ermita, la cuartelera es anterior a ese año, con lo cual debieron componerse hacia el mismo tiempo. El poeta malagueño Miguel Eroles en un pequeño librito que dedico al ilustre gobernador José Contreras Carmona en el año 1908, dedica también un poema al Jueves Santo en que hace mención a la Santa Cena que salía en procesión de la Ermita de la Veracruz al igual que el conocido libro de la Semana Santa de Miguel Romero publicado en el año  1911. Documentos gráficos de este paso de Misterio, que debía de ser sencillo, imágenes de vestir en sencillas parihuelas y que se encontraban en el altar de la Veracruz, en el que hoy se encuentra la Imagen de la Virgen de la Piedad, no tenemos ninguna fotografía antigua que lo represente, al menos conocida, esperamos que cualquier día aparezca en algún archivo o casa particular , es el único caso de no poseer ninguna fotografía, de las demás Imágenes hay constancia fotográfica.

Tengo muy buenos amigos dentro de la cofradía, por lo que año tras año en estos veinticinco años que conmemoramos, he podido seguir paso a paso el devenir de esta Cofradía joven y veterana a la vez, por que se ha nutrido y se nutre constantemente de sangre nueva que le aporta vitalidad, entusiasmo, ideales y a la vez la veteranía y experiencia de hombres curtidos, conocedores y amantes de nuestra Semana Santa en la que se conjuga la tradición y el saber hacer bien las cosas, sin prisa pero sin pausa, aportando a nuestra fiesta Mayor un día muy especial como es el Lunes Santo. Nuestra Semana Santa como algo vivo, por que la componen hombres y mujeres de Puente Genil esta en continua transformación, nuestra Fiesta es una amalgama de influencias a la que nosotros le hemos dado un sello personal que la convierte en única y especial, no en vano estuvimos durante mucho tiempo en zona de frontera y fuimos receptivos a lo que nos gusto de otros lugares y lo adaptamos aquí, dándole nuestro toque especial. Recuerdo con cariño y nostalgia, aquellas buñoladas y tantas actividades como se hacían para recabar fondos , para ir dotando a la Cofradía del ajuar necesario , no solo para la estación de penitencia, si no para los cultos que cada año se celebraban con mayor esplendor. La Cofradía tiene su sede canónica en la Parroquia de San José, que ha contribuido a engrandecer y enriquecer con la recuperación del antiguo baptisterio convertido en un magnífico cenáculo donde se presenta a la veneración de los fieles el magnífico apostolado sevillano que gracias a las oportunas gestiones realizadas en su tiempo vino a engrandecer el patrimonio artístico religioso de Puente  Genil junto con los dos bellas representaciones de Jesús y Ntra. Sra. del Amor obras del afamado escultor Antonio Dubé de Luque.

No ha estado quieta esta joven Cofradía que ha contado con importantes donaciones de numerosos hermanos, que hicieron posible que la misma pudiera contar con una casa Hermandad, ubicada en la popular y manantera calle Santos, que ha contribuido a embellecer esta calle con el artístico diseño de su portada. Amplio espacio con las dependencias suficientes para guardar el rico ajuar patrimonial, gran salón de reuniones, cocina y otros espacios idóneos necesarios en este tipo de edificios. No me queda sino felicitar a todos los hermanos y a su Junta de Cabildo, para que sigan trabajando por su Cofradía con el mismo entusiasmo y tesón que han demostrado en estos veinticinco años, cuya efemérides estamos celebrando.