Nos llena de orgullo y alegría anunciar que la ilusión del dorado del paso de misterio no se detiene.
Tras dar el primer paso el año pasado con el dorado de nuestra cartela central, seguimos avanzando
y depositando toda nuestra confianza en las manos expertas y la dedicación de Inés Román, quien asumirá el laborioso reto de dorar las dos esquinas delanteras.
Ponemos, una vez más, este trabajo bajo la mirada y bendición de nuestro Señor de la Cena y de María Santísima del Amor; que guíen sus manos con sabiduría y constancia en esta ardua tarea.